Vino para el guiso
La regla fundamental
El locro es un guiso invernal contundente y de cocción lenta. Tres cualidades lo definen: riqueza untuosa (carnes ahumadas, panceta y chorizo colorado), densidad terrosa (maíz blanco pisado, porotos y zapallo) y un final largo y sabroso tras horas de hervor. Necesitas un vino que iguale ese peso y que acompañe las notas ahumadas en lugar de competir contra ellas. Eso nos lleva directamente a los tintos estructurados argentinos.
La respuesta más directa: un tinto mendocino de gran porte. Veamos las tres mejores opciones.
1. Cabernet Sauvignon — la combinación más estructurada
El Cabernet Sauvignon es la opción predilecta de los sommeliers para el locro. Sus taninos firmes cortan la grasa de la panceta y los embutidos; sus notas a cedro, tabaco y pimiento asado hacen eco del ahumado de las carnes; y su final prolongado sostiene la profundidad del plato.
Elige un Cabernet con crianza de Luján de Cuyo o Agrelo. Sentirás que el vino fue elaborado a la medida del guiso.
2. Corte Cabernet-Malbec — el maridaje para ocasiones especiales
Para celebraciones patrias — y el locro es, por excelencia, un plato festivo — descorcha un corte estilo bordelés argentino. Una mezcla de Cabernet y Malbec (a veces con toques de Cabernet Franc o Petit Verdot) reúne lo mejor de dos mundos: la columna vertebral y el carácter especiado del Cabernet junto a la fruta negra golosa y sedosa del Malbec. Es el vino ideal para el 25 de Mayo o el 9 de Julio.
3. Malbec Estructurado con Madera — el clásico entrañable
Un buen Malbec con crianza en roble — especialmente del Valle de Uco — es la opción infalible. Su fruta madura y sus notas tostadas abrazan el sabor del chorizo y la carne, mientras que sus taninos dulces facilitan un almuerzo largo y reconfortante. Es el más amigable y el que con mayor seguridad ya tienes en tu mesa.
Dos alternativas que vale la pena explorar
- Tannat. El locro tradicional suele llevar mondongo y otros cortes con carácter. El Tannat, con su agarre tánico y potencia vegetal, es fabuloso con carnes intensas — especialmente las etiquetas de altura de Cafayate.
- Bonarda. Para un locro más liviano y con predominio de zapallo y maíz, la fruta roja jugosa y la acidez viva de la Bonarda aportan frescura para disfrutar sin pesadez.